domingo, 1 de febrero de 2009

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?


Esta pregunta que nos piden responder, es un ejemplo de la aplicación de la metodología constructivista. Esta metodología es una herramienta que se nos ofrece a los docentes para realizar nuestro trabajo; en la cual se toma como base la teoría de la asimilación y la retención de carácter significativo, y la propuesta de una enseñanza problémica, donde el papel del maestro como mediador activo, y del alumno como sujeto constructor de sus aprendizajes.
Como ya vimos en el documento que revisamos esta semana, el aprendizaje que implica, desde la perspectiva del aprendizaje significativo, relacionar los nuevos conocimientos, con los conocimiento previos, donde Ausebel, es el que propone esta teoría, construyendo el conocimiento, para encontrar la funcionalidad para que permanezca en el individuo. Es aquí donde el aprendizaje debe transformar o modificar al individuo, viéndolo desde el punto de vista de su percepción con la realidad, ya que el conocimiento lo construye a parte de su interacción con la misma (realidad). El aprendizaje va más allá de simples preguntas, ya que éstas miden únicamente el aspecto superficial del mismo, lo que debe de interesarnos en el interior del mismo individuo, el cual es transformado profundamente por el mismo aprendizaje y es lo que lo lleva a la acción.
No debemos considerar los contenidos, sino los intereses de los alumnos, la contextualización, que sea situado, significativo y que desarrolle a la persona para el “hacer” y para el “ser”. Esto es, desarrollar en él las tres dimensiones del aprendizaje: la cognitiva, la procedimental y la axiológica. Por lo tanto, una evaluación debe estar en función de todos estos elementos o dimensiones.
No hay que considerar al aprendizaje como algo trivial, sino algo muy importante que es capaz de transformar a los individuos de diferente manera, ya que el aprendizaje es individual y todos los estudiantes son diferentes. Por lo que el aprender se convierte en algo trascendental y complejo. ¿Qué opinan?
Saludos: Gaby.

3 comentarios:

Salvador Acosta Bordas dijo...

Compañera Gaby Aceves, estoy de acuerdo con sus comentarios, sobre todo en lo que concierne a la metodología constructivista, que nos presentan como una herramienta de trabajo para nosotros los que facilitamos el desarrollo de las competencias. La teoría de la asimilación y la retención del aprendizaje de carácter significativo, para transformar o modificar al individuo, donde la acción moviliza los esquemas de entendimiento, para obtener procesos de asimilación de acomodo en la construcción del conocimiento. Gracias por permitirme hacerle un comentario. Mi blog es, http://salvadoracosta.blogspot.com/

Roberto Arriola Ruiz dijo...

Hola Gaby.

Coincido contigo cuando señalas que el aprendizaje va más alla de un acto superficial y que implica considerar varias dimensiones como son la cognitiva, la procedimental y la axiológica. La tarea que sigue es reflexionar cómo implementar tal evaluación, cómo llevarla a cabo en nuestras diversas tareas educativas.

Lindo día.

TOMY dijo...

Hola Gaby, el enfoque de las competencias determina no solo los contenidos, sino también involucra el procedimiento, acompañado a la actitud, tanto del docente como del alumno, lo cual es fundamental para lograr los aprendizajes situados, que lleven a lograr la competencia deseada, máxime en esta sociedad del conociemiento, que requiero lo cognitivo, lo axiológico, lo procedimental como un proceso de construcción y transformación total del individuo en los campos profesionales, sociales y académicos.

saludos

Guadalupe Ruíz T